Hace ya unos años tuve la oportunidad de visitar Nagasaki y el museo dedicado a la bomba atómica. Allí descubrí un libro editado en español, cuando la mayoría estaban en japonés o inglés, y no pude evitar comprarlo.

Se trata del libro “Nagasaki bajo la bomba atómica. Experiencias de unas jóvenes colegialas” en el que Michiko Nakano ha recogido su testimonio y el de otras chicas estudiantes que sobrevivieron al ataque de la bomba atómica en Nagasaki, para darlo a conocer al mundo y evitar así que en la historia mundial se repita suceso similar.

El ataque de la bomba atómica

A las 11:02 horas de la mañana del 9 de agosto de 1945, Nagasaki sufrió el ataque de la Bomba Atómica denominada “Fatty Man” compuesta por plutonio 239. En el centro de la explosión se produjo una bola de fuego a un millón de grados centígrados y la temperatura en la superficie del Epicentro alcanza entre 4000-5000ºC. La bomba explosionó sobre Urakami destruyendo toda su área. Sin embargo, la zona afectada en Nagasaki, fue menor que en Hiroshima, gracias a su configuración geográfica, en la que las montañas ejercieron el papel de pantalla evitando que se extendiera más la destrucción y los efectos de la radiación consecuencia de la bomba.

Las ciudades elegidas como objetivo

Al inicio de julio de 1945, Nagasaki no estaba incluida en la lista final de las ciudades objetivo donde lanzar la Bomba Atómica. Kyoto, Hiroshima, Kokura y Niigata eran las seleccionadas por EE.UU. No obstante, más tarde Kyoto fue descartada por su valor histórico y cultural y se consideró que su bombardeo podía causar un efecto psicológico entre el pueblo de Japón contra EE.UU. que podría obstaculizar la posterior política de ocupación. En su lugar, Nagasaki fue la ciudad incluida en la lista.

Las ciudades escogidas tenían como característica, que no habían sido aún bombardeadas o dañadas gravemente en los distintos ataques durante la Guerra y así se podrían valorar mejor los efectos de esta nueva bomba.

El 25 de julio, el día antes de la Declaración Oficial de la Conferencia de Postdam, se ordenó que una de entre todas las ciudades objetivo se apartara de la lista, finalmente Niigata fue rechazada por la gran distancia que la separaba de la base aérea de EE.UU y a su pequeño tamaño.

Finalmente pues quedaron Hiroshima, Kokura y Nagasaki. Hiroshima recibió el primer bombardeo de la bomba atómica apodada “Little Boy” el día 6 de agosto de 1945. La madrugada del 9 de agosto de 1945, el B29 bautizado “Bockscar” despegó de la base aérea de Tennyan. Voló en círculo tres veces por la ciudad de Kokura, sin embargo, la tripulación no pudo reconocer la ciudad debido a las espesas nubes. Tras comprobación de combustible, decidieron poner rumbo a Nagasaki, ciudad que encontraron también cubierta por las nubes. La tripulación había recibido instrucciones que si no era posible un bombardeo visual, debían dejar caer la bomba al océano. No obstante, en ese momento vieron a través de las nubes el trazado de una calle que les pareció céntrica, aunque no correspondía al objetivo original, se dejó caer la bomba atómica.

Pérdidas y daños

La población de Nagasaki era de 240.000 habitantes, el número de muertos según las autoridades de la ciudad de Nagasaki fue de 73.884 personas y los heridos 74.909 (hasta diciembre de 1945).

Prácticamente el 100% de la población dentro de 500m. alrededor del Epicentro murieron al instante y entre un 50-90% de los 500 y 2.000m, murieron al instante o gravemente heridos y murieron posteriormente afectados por la radiación, las graves quemaduras u otras heridas.

Los testimonios

En este libro, la autora junto con otros testimonios de mujeres que eran estudiantes en el momento del bombardeo, recogen como vivieron el momento de la explosión, la búsqueda de sus familiares, así como los obstáculos que acarrearon derivados del ataque.

La mayoría de estas chicas se encontraban movilizadas trabajando para fines militares, básicamente en el astillero de la marina y el arsenal naval. Y muchas de ellas debían retomar las clases en sus colegios en breve, puesto que la Segunda Guerra Mundial se encontraba ya en su recta final. No obstante, fue en este momento que Nagasaki recibió el ataque. Algunas de ellas, el hecho de perder un tren, les salvó de no encontrarse en el Epicentro en el momento de la explosión. No obstante, vivieron el duro golpe de perder algunos de sus seres más queridos y posteriormente ver que mucha gente que aparentemente había salido ilesa de la bomba, más tarde enfermaban y morían debido a los efectos de la radiación.

Los testimonios relatan sus casos personales, a los obstáculos a los que se tuvieron que enfrentar y como aunque hayan pasado 50 años, los horrores derivados de la bomba atómica aún perviven en su recuerdo.

Como apunta la autora en el epílogo del libro:

La trágica historia debe serles recordada a las nuevas generaciones que nos sigan, para que nunca vuelva a repetirse. Es nuestra esperanza que este sincero mensaje por la paz del mundo llegará a toda la gente a través de este libro.

nagasaki copia

 

Libro: Nagasaki Bajo la Bomba Atómica. Experiencias de unas jóvenes colegialas.

Autor: Michiko Nakano

Editorial: Soeisha / Books Sanseido

Edición: 2004

137 págs.

Traducción al español por: Fernando Echegaray

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