¿Queréis conocer la vida de un yakuza? Este es vuestra oportunidad y vuestro libro. El autor, Junichi Saga es médico de profesión. Un buen día, en su consulta llega un anciano, Eiji Ijichi, enfermo, al desnudarse deja al descubierto un gran dragón tatuado que cubre su espalda. Tiene una enfermedad que no tiene cura, aunque el doctor lo quiere mandar al hospital, él se niega y le pide que solamente le suministre un calmante cuando lo necesite. Su relación médico-paciente se va estrechando, hasta que finalmente Eiji Ijichi accede a contarle su historia.

Para mi que el escritor del libro sea el mismo médico del yakuza, y poder conocer así de primera mano cómo fue su vida, me parece cautivador. Admiro al médico que a la vez de realizar una profesión como la suya que merece todos mis respetos, a la vez ha sido capaz de confeccionar un libro como este, a partir de las entrevistas al anciano. Para mi tiene un valor incalculable.

Mi intención en esta entrada es dar una visión global del testimonio recogido y animaros a leer la obra completa para mi de valor incalculable por todas las informaciones recogidas que nos trasladan al Japón de la época del anciano.

1.La adolescencia de Eiji Ijichi

A los 15 años iba mal con los estudios y se dedicaba a ayudar a su familia en su negocio, un almacén donde se vendían artículos domésticos: sal, azucar, telas, futones, edredones,… Pero él tenía claro que quería ir a Tokyo. Así que se trasladó y trabajó allí en la empresa de carbón de su tío, haciendo de su criado en su casa durante las mañanas y trabajando en las oficinas por la tarde.

De aquí pasó a trabajar con las barcas “esfumadas” o “etéreas”, que se dedicaban al transporte clandestino de mercancías o personas, fuera de la legalidad. En el mismo sitio de trabajo también organizaban timbas y apuestas jugando a los dados.

2. Inicios como Yakuza

En setiembre de 1923, hubo el Gran Terremoto en Tokyo y debido a los incendios que se produjeron, se quemó la barca donde trabajaba. En estos momentos de “caos”, nos explica cómo milagrosamente no murieron quemados y cómo se usurpaban los anillos a los muertos… Se quedó sin trabajo, tenía contactos y finalmente fue adoptado por el padrino de la familia Dewaya.

3. ¿Cómo tiene que ser el padrino de una familia Yakuza?

En contra a lo que pudiera pensar todo el mundo, un padrino debe ser amable y caritativo.

El que llega a padrino no lo consigue solo por tener agallas o ser bueno peleando […] Lo importante es que tenga carisma para ganarse la devoción de sus subordinados hasta el punto de que crean que merece la pena morir si es por él.

4. Negocios de la Yakuza

En aquella época los yakuza se dedicaban al juego. No se ganaban la vida con temas inmobiliarios, drogas, construcción, préstamos… De hecho, los que se ganaban la vida así, no se consideraban auténticos yakuza. Los secuaces tampoco eran a cientos como actualmente, sino uans decenas como mucho. Además era muy importante su popularidad por lo que tenían contentos a sus vecinos, a los comerciantes del barrio, ayudaban a los mendigos dándoles comida…

5. La prisión

A los 19 años hubo una redada en el garito dónde tenían lugar las timbas y fue a prisión. Como buen yakuza aguantó todas las torturas de la policía sin dar ninguna información. Si se le hubiera escapado algo, hubiera seguido en la yakuza siempre como un subalterno, de este modo, se ganó el honor en la familia. Nos ofrece a la vez todo tipo de situaciones que vivió en la prisión, los altercados, los castigos que recibían… y lo importante que era ganarse el respeto de los demás prisioneros para poder sobrevivir ahí dentro. Lo que no sabía era que aún estando en prisión, su sueldo cómo yakuza se acumulaba y lo recibió todo de golpe al salir.

6. Relaciones con las otras familias de yakuzas

Cuando salió de prisión recibió también obsequios de otras familias de yakuza que tenían relaciones con la suya. Se anotó en una libreta todos los nombres de los hermanos y padrinos de otros grupo, puesto que tenían lazos de obligación mutua con la Dewaya.

A partir de aquí veremos como va ganando la confianza de su familia, se verá obligado a participar en la Guerra de Corea como soldado, vivirá la muerte del emperador Yoshihito, explicará cómo mató por primera vez a un hombre, de nuevo entrará en la cárcel y describirá la jerarquía dentro de ella. También hay lugar para los enamoramientos, el dinero, las disputas… Finalmente nos relatará el final de su historia hasta el final de sus días y comentará que su vida no tiene nada de extraordinario.

memorias de un yakuzaUn testimonio que no os podéis dejar perder a mano de su médico! Es una obra extraordinaria. No he leído nada igual.

Libro: “Memorias de un yakuza”

Autor: Junichi Saga

La obra original data de 1989.

3a edición en Tokyo de 2004

De la traducción de Jordi Juste Garrigós y Shizuko Ono.

Editorial: Altaïr, Clásicos Heterodoxos.

265 págs

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