Con la intención de comprender las funciones del Tennō, el emperador de Japón, a lo largo de su historia, busqué un libro que me pudiera ofrecer dicha información de una forma más detallada y fiable. Con este objetivo hallé el estudio político “La Monarquía japonesa” de Salvador Rodríguez Artacho. Esta es, la referencia bibliográfica de esta entrada.

Tennō, es el término japonés que hace referencia al Emperador de Japón, no obstante, el término “emperador”, es una traducción que no refleja totalmente el sentido que tiene en el idioma japonés. En la cultura occidental entendemos emperador, como un gobrnante todopoderoso. Este no es el caso del Tennō. El Tennō tiene un origen religioso en el sintoísmo japonés, religión propia de Japón. El sintoísmo relata que Japón fue creado por unas divinidades y que el Emperador es un descendiente de ellos. De hecho, en el mundo occidental, nos sorprende que durante la Segunda Guerra Mundial, todo el pueblo japonés creyera en su Tennō como en un Dios, puesto que un emperador en el mundo occidental, nunca llegaría a tener una connotación divina. De este modo, la figura del Tennō no se limita al poder jurídico-constitucional sino que su existencia afecta a la religión.

El sistema imperial japonés actual se ha formado tras la adopción de distintos elementos de gobierno de China, la Europa del s.XIX-principios del s.XX y de USA tras el 1945. Con la particularidad, de no perder su consciencia nacional. El sistema imperial adoptó aquello que demostró ser eficaz y rechazó lo que demostró ser perjudicial.

Salvador Rodríguez, nos muestra 3 etapas históricas en las que se produjo una evolución más significativa de la autoridad del Tennō:

Primera etapa: Orígenes de Japón (incluido el mito) – Restauración Meiji (1868)

-s.II-s.VII: Formación del “Estado Federativo de Clanes” que condujo a un dualismo: autoridad religiosa y poder de gobierno.

-607-947: Reunificación del poder político a manos del Tennō. Existía un sistema centralizado: político-jurídico, socioeconómico-religioso y códigos morales de conducta; sustentado en la consideración divina del Emperador.

-967-1497: Vuelta al dualismo, solo autoridad formal, no “de facto”. Considerado líder religioso, surge la figura de los “Emperadores enclaustrados”, los cuales abdican para retirarse de la vida pública y consagrarse a la vida monacal, a salvo de las tentaciones corruptas, siendo así un símbolo de moralidad.

-1467-1867: Persiste el dualismo y se forman los “bakufu” (gobierno militar).

-1867-1869: Con la Restauración Meiji, el Tennō es centro de culto y veneración además de adquirir por primera vez, poder de liderazgo e integración en el terreno político y jurídico.

Segunda etapa: Constitución del 1889 – Se define el Emperador como Jefe del Imperio

Creación del nuevo Estado centralizado y monárquico. El Tennō constituye el pilar fundamental de la Constitución reforzando el sistema imperial a todos los órdenes:

Emperor_Showa

– A través de su Constitución.

– Legislación de desarrollo y legislación general

– Militarismo

– Organización socio-económico del país

– Religión

– Moralidad

 

Y condujo al sistema al “fascismo del régimen de Tennō” (Rodríguez, S. pág. 45), en el período que abarcó los años 1930’s hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Tercera etapa: Tennō, símbolo de Estado y unidad del pueblo japonés

Nuevo “status”, por primera vez el Tennō no debe su posición a las divinidades sintoístas, sino que la debe al pueblo soberano.

Bilbiografia: Rodriguez, S.(2001) La Monarquía japonesa. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid. 646 págs.
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