Ir a la peluquería es una de las cosas que siempre me da más pereza…siempre busco la peluquería que me queda más cerca de casa para perder el menor tiempo posible.

Llegué a Japón y al cabo de un mes se me veían las raíces…y las japonesas cuidan un montón su imagen, por lo que tenía que ir a teñirme urgentemente o empezarían a cuchichear… Así que fui en busca de una peluquería. Era principios de noviembre, y en Sapporo (Hokkaido) aún no había nevado, pero tenía que pensar en el invierno que tenía por delante y por lo tanto localizar una peluquería cerca de casa que con la llegada de la nieve fuera cómodo ir. Paseando por el barrio vi a “M&M Hair Salon”, a 500 metros de mi apartamento, un sitio pequeño adosado a una casa donde vivía la propietaria. Una peluquería de barrio en toda regla…

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Me armé de valor y fui, pensando a ver cómo le explico en japonés que quiero teñirme el pelo… bla, bla,… Así fue mi conversación (en japonés obviamente, pero la escribo en castellano):

YO: – Buenos días!

La peluquera de unos 50 años (o más, porque los japoneses siempre aparentan menos edad de la que tienen) me mira con cara de susto. Y prosigo en japonés, para tranquilizarla, mientras un par de clientas no me quitan los ojos de encima…:

YO: -¿ Podría teñirme el pelo?

PELUQUERA: -¿Teñirte el pelo? ¿De rojo? Todas las de Tokyo quieren el pelo rojo…

La peluquera ya me imaginaba así:

japanese red hair

Hice caso omiso a las de Tokyo… ¿qué careto tengo yo para que se piense que vengo de Tokyo,… y no de Barcelona?… En fin… seguí insistiendo:

YO: – No! No!!! Quería teñirme el pelo de un color igual al que llevo.

PELUQUERA: -Eh? (mirándome con cara rara)

Como los japoneses son tan cuadriculados y la mujer no me decía nada… pensé a ver si tiene un dilema en que quizás no me pueda teñir con el color EXACTO que llevo.. así que le dije:

YO: – Er…Bueno… Si no es el mismo… uno parecido…

PELUQUERA: -Es que no lo entiendo… ¿Tú por qué te quieres teñir el pelo del mismo color?

YO: (Coño iba a decir… pero no lo sabía en japonés). Pues porque tengo canas!!!

Le enseño las canas y la peluquera mira, se lleva la mano a la boca y hace un Ohh de sorpresa y dice:

PELUQUERA: 本当だ!(Pues es verdad)

Pues claro que es verdad… ya me gustaría que fuera mentira…!!!! Y se reía.

Bueno, finalmente me dijo que aquél día lo tenía muy lleno. Era sábado. Le digo pues el domingo (en Japón las tiendas, etc. abren también en domingo) y me dice, vale pues, mañana.

Y así pedí hora por primera vez a la peluquería en Japón. Y así conocí por primera vez quién sería mi peluquera durante medio año en Hokkaido.

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